EDELWEIßPIRATEN, LOS REBELDES SIN CAUSA DURANTE EL NAZISMO

A la izquierda los jovenes piratas con sus pantalones cortos y a la derecha las Juventudes Hitlerianas con su uniforme.
Armados todos con sus guitarras pero tanto el ritmo del paso como las letras era totalmente opuestas

         En el régimen nacionalsocialista alemán la juventud tenía un papel fundamental  en los planes de Adolf Hitler para construir el Reich de los mil años. En este proyecto los jóvenes eran educados tanto dentro del sistema educativo como en sus momentos de ocio a través de la Juventudes Hitlerianas, Hitler-Jugend, y la Liga de Muchachas Alemanas, Bund Deutscher Mädel, que monopolizaron todas las actividades extraescolares.
         Pero como en todas las sociedades siempre hubo ovejas negras que no se dejaron llevar fácilmente por su pastor. En toda Alemania cientos de jóvenes que no encajaban en la rígida sociedad nazi comenzaron a agruparse para evadirse por un momento a través de la música. En los barrios de clase media, jóvenes que vestían ropas caras se reunían para bailar con “músicas degeneradas”, jazz y swing, prohibidas por el gobierno por ser música de negros y no alemana. Estos “niños bien” no suponían un verdadero peligro ya que su admiración a la cultura de EE.UU. se debía más a una actitud hedonista que política...

         Mientras en los barrios obreros muchos huérfanos de guerra o de comunistas ejecutados o prisioneros, que trabajaban en las fábricas o acudían a las escuelas, se reunían a escondidas en sus ratos libres para no acudir a las concentraciones de la Juventudes Hitlerianas. Según las fuentes judiciales de colonia todos estos jóvenes solían vestir pantalones cortos, camisas de cuadros, jersey blanco y muchos de ellos un peine en uno de sus calcetines para peinarse sus largos cabellos, entiéndase la época no era un melena al estilo hippie. 

          En los barrios obreros de Colonia, Essen, Düsseldorf estos jóvenes rebeldes se organizaron entorno a pandillas subversivas siendo la de los Piratas Edelweis la primera de ellas. Poco a poco en otras ciudades fueron surgiendo otras que mantenían relaciones con la de Edelweis, entre ellas: Los Navajos, Locos de Atar, Piratas de Kittlebach aunque todos se identificaban como piratas.  Solo en Dusseldrf entre 1938 y 1944, la Gestapo descubrió 19 grupos de Piratas Edelweis en esta ciudad, en toda Alemania se calcula unos 5.000 de jóvenes (3.000 en Colonia) se unieron a estos grupos antisistema.
Estos grupos de jóvenes de entre 14 y  18 años, mayoritariamente varones, en un principio pasaron desapercibidos para la Gestapo ya que sus actos de delincuencia común no eran de su incumbencia. De hecho si hacemos caso a las fuentes, en origen se dedicaban a reunirse para cantar, hablar, beber, fumar algo frecuente en los adolescentes de todos los tiempos sin olvidar el sexo. Un juez de un tribunal especial de Colonia sobre este tema destacó “hay poca homosexualidad, en cambio mantienen relaciones sexuales con sus compañeras”. ¿Entonces por qué eran un peligro?
Muy sencillo toda agrupación juvenil distinta a las oficiales ponía en peligro la futura sociedad perfecta aria. En un informe de la sección local de Partido Nazi en Dusseldorf a la Gestapo nos muestra claramente el peligro de estas pandillas “Dado que esta gentuza está en gran medida fuera de las Juventudes Hitlerianas y muestra una actitud hostil hacia la organización, representan un peligro para otros jóvenes”. La Gestapo a las órdenes de Himmler decidió que la mejor táctica era acabar con los cabecillas enviándolos a campos de reeducación.
Ideal de Juventud Alemana Nacionalsocialista.
Mundosgm.com
Pero la medida consiguió un resultado imprevisto, la radicalización de las bandas que decidieron resistir. Aprovechándose de la oscuridad atacaban a miembros de las juventudes hitlerianas, arrojándoles piedras, embadurnándoles las caras con excrementos o incluso atacándoles con las navajas que portaban en sus calcetines. Con el paso del tiempo su rebeldía se convirtió en una verdadera resistencia con campañas de pintadas con frases como: “Abajo Hitler” o “Abajo la brutalidad Nazi”; asaltos a almacenes en colaboración con la resistencia armada al final de la guerra. En la acusación de uno de los piratas ejecutados, Bartolomaeus (Barthel) Schink, un miembro del Grupo Navajo Ehrenfelder, “planeó hacer saltar un edificio de la Gestapo en Colonia, junto con Hans Steinbruck”.
Una muestra de su carácter antisistema es la letra de las canciones que cantaban en grupo: muchas de ellas de autores judíos, pero todas con un marcado mensaje de odio a las Juventudes Hitlerianas. Los navajos tenían esta canción entre su repertorio de canción protesta:

Des Hitlers Zwang, der macht uns klein,
wir noch liegen Ketten
doch einmal werden wir wieder frei,
wir werden die ketten schon brechen.
Denn unsere Fäuste, die sind hart,
ja-und die Messer sitzen los,
für die freiheit der Judend,
kämpfen Navajos.
Los preceptos de Hitler nos empequeñecen y estamos encadenados. Pero algún día volveremos a ser grandes, sin ataduras que nos contengan. Puños duros, ¡sí! Y puñales en nuestras muñecas, para que los jóvenes sean libres. ¡Navajos, al ataque!

Gunter Schwarz en 1942, fue ejecutado en 1944
con 16 años. Museenkoeln

         Si al principio la Gestapo solo perseguía a los líderes, en 1942 la situación cambió radicalmente. En diciembre se realizaron varias redadas que solo en Duisburgo disolvieron diez grupos y 280 jóvenes fueron detenidos y otros 196 en Wuppertal y Essen. En noviembre de 1944 se dio por acabado el movimiento pirata tras la dura represión de la Gestapo con la ejecución de trece miembros en Colonia. Entre los condenados estaban además del líder del Ehrenfeld Group, un joven llamado Hans Steinbrück (23 años) 6 menores de edad.
         Estos rebeldes sin causa que comenzaron muchos de ellos como delincuentes comunes y fichados como tal, al final de sus vidas se convirtieron en héroes. De hecho en 1988 los Piratas de Edelweis fueron declarados “Justos entre las Naciones” por Yad Vashem (Museo del Holocausto) en Jerusalén. Y años más tarde gracias a la insistencia de dos antiguos miembros, Julich y la Pirata Gertrud Koch, se les eliminó del registro de organizaciones criminales (en el que les incorporó la Gestapo) convirtiéndoles en “Luchadores de la Resistencia”.
         Seguro que muchos de vosotros visteis la película “Rebeldes de Swing” (1993) pero al igual que yo no visteis todavía “Edelweisspiraten” (2004). Si ya la vistes no me contéis el final aunque sabiendo la historia creo acertar.

Bibliografía y Fuentes:
-         Ehrenfeld GroupWikicommons
 
Edelweißpiraten, los rebeldes sin causa durante el nazismo” Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar

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